Seguramente a lo largo de tu vida te has encontrado con personas de unos 70-80 años que no coinciden con el concepto de  abuelos jubilados que están en sus casas, sino que gozan de una gran vitalidad, hacen ejercicio, laboran activamente de sus empresas. Del mismo modo, nos encontramos con adolescentes que viven quejándose, que no tienen fuerzas para levantarse de sus camas, etc. Es allí donde observamos el contraste entre su edad cronológica con su edad mental.

Ads

 

Cuando hablamos de edad mental nos referimos a la capacidad que ha alcanzado la mente de una persona en comparación con el promedio desarrollado por la edad cronológica, es decir, la edad real determinada por los años han transcurrido desde su nacimiento hasta un momento puntual.

 

En muchas personas su edad cronológica y su edad mental no están en sintonía. Es por ello que a lo largo de nuestro día a día nos podemos encontrar con abuelos característicos que al cuestionarnos cuál es su edad, representan tanto emocional como psicológicamente, una edad muy lejana a la que realmente ha vivido. Así como también nos encontramos con jóvenes que viven su vida con una constante enfermedad y negación de afrontarlas, limitándose a no hacer más nada que solo quejarse y autocalificarse como personas que tienen achaques de mayores.

Ads

El envejecimiento en si no es algo que se encuentre relacionado al número que ha vivido una persona, sino a aspectos tales como su mentalidad, su actitud para afrontar las cosas, su capacidad de adaptarse a los continuos cambios de la sociedad. En otras palabras, a no limitarse a cuánto tiempo ha pasado desde su nacimiento hasta un determinado momento de su historia.

 

Esto nos permite mantener una buena relación con nuestros familiares y el resto de la sociedad pues, permite que exista una integración de todos para el desarrollo armónico que permite adaptarnos a los constantes cambios de la vida cotidiana, lo que nos promueve a un constante aprendizaje y no aislarnos.

Ads

 

Científicamente está demostrado que la mente humana no envejece, siempre y cuando se encuentre en constante actividad de estimulación, bien sea con hábitos de lectura, continuo aprendizaje y hasta incluso la realización de cualquier deporte.

 

Se estima que en gran parte de la población no se encuentra en total sintonía su edad mental, bien sea por unos pocos más o menos años en función a su edad cronológica. Esto se debe fundamentalmente al desarrollo que ha tenido en el transcurso de su vida pues, cada experiencia en cada ser humano es muy variable de acuerdo a la persona y como toma esa experiencia.

 

En conclusión, es aconsejable que nunca dejes de ejercitar tu mente. Debes mantener un constante aprendizaje y no limitarte a lo que ya conoces, sin importar la edad que tengas. Solo tú y nadie más que tu podrás determinar tu edad mental en función a como permites que se desarrollen tus habilidades y destrezas en tu vida cotidiana.

Ads