“La vida no consiste en esperar a que pase la tormenta, sino en aprender a bailar bajo la lluvia”. Todos en algún momento pasamos por momentos difíciles, para llevarlos lo mejor posible, lo mejor es aceptarlo y seguir adelante. Pensar en la adversidad se convierte en el arma más dañina que existe, ya que se puede convertir en un círculo vicioso donde lo que piensas se centra exclusivamente en el problema y no deja lugar para otras cosas que ayudarían a mejorar tu estado emocional.

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Sólo hay algo positivo de pensar en la mala situación, que podría ayudar en vez de empeorar las emociones, y es mirar la adversidad desde una mirada de construcción, centrada en la búsqueda de cosas mejores.

En general lo que quiero decir es que he pasado por etapas que no entendía absolutamente nada de lo que me sucedía, que siempre me notaba fuera de juego y que me sentía solo como alguien perdido en el desierto. Lo interesante es que esto no sólo me pasa a mí, sino que le pasa a todo el mundo. Toda la persona tarde o temprano se encuentran cara a cara consigo mismas y han de responderse preguntas si de verdad quieren sentirse con algo de sentido en sus vidas. Por muy mal que nos vayan las cosas debemos sacar tiempo, aunque sea poco, para hacer cosas que nos gustan.

Resultado de imagen para Luchar y nunca decaer a pesar de todo es tu mejor arma para enfrentar la vida

Pensemos por un momento que en realidad estuviera alguna persona que queremos, ¿qué le diríamos?, ¿qué consejos le daríamos? De esa manera seremos capaces de sacar nuestra parte positiva, ya que, tendemos a ser más esperanzadores cuando los demás nos cuentan un problema, que cuando nos toca a nosotros hacerle frente. Se nos da mejor ayudar a los demás que a nosotros mismos, por ello imaginar que alguien que queremos tiene nuestro problema, es una buena manera para ver las cosas desde otro lado y aprender a ayudarnos a nosotros mismos antes de aprender y buscar ayudar a los demás.