5 históricos personajes que se recuperaron de la bancarrota

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Hoy descubriremos la historia de cinco personas que vencieron el fracaso inicial de su negocio y acabaron convirtiéndose en personas muy exitosas. Hay que insistir, ser constante en el trabajo, aportar una dosis extra de motivación y pasión para lograr que nuestros objetivos se conviertan en realidad.

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  1. Abraham Lincoln: Cuando era joven, Lincoln tenía una pequeña tienda en New Salem, Illinois, en 1832. Sin embargo, a pesar de saber cómo manejar una nación, él no fue muy bueno en su propio negocio: después de que su pareja muriera, él acumuló una deuda enorme y lo perdió todo. Terminó de pagarlo todo en 1840, dos décadas antes de convertirse en presidente.
  2. Henry Ford: Henry Ford es internacionalmente famoso poque abarató los costes de fabricación de los coches al implementar el proceso de fabricación en serie, pero la vida no siempre fue un camino de rosas para él: antes de crear el Ford, fundó la Compañía de Automóviles de Detroit, que fracasó después de dos años de funcionamiento y con sólo 20 coches construidos.
  3. Milton Hershey: Se enfrentó a la bancarrota cuando era muy joven. Empezó siendo aprendiz en una tienda de caramelos, hasta que llegó a fundar su propia empresa en Filadelfia (EE.UU.) en 1876. Sin embargo, dicha empresa no funcionó y se fue a la quiebra seis años más tarde. Gracias al éxito de esta nueva empresa, la vendió por 1 millón de dólares con el fin de dedicarse a lo que más le gustaba: el chocolate con leche.
  4. Walt Disney: La carrera empresarial de Walt Disney comenzó en 1922 con una empresa ubicada en Kansas. Empezó creando vídeos publicitarios y cotometrajes. Sin embargo, acabó quebrando. En 1928, Disney reapareció para crear a Mickey Mouse y revolucionar las animaciones del séptimo arte.
  5. HJ Heinz: Cuando tenía 25 años, Heinz fundó una empresa junto con dos socios, para crear una salsa con base de rábano picante. Esta fue la primera de 57 variedades creadas por él, pero tuvo mucho éxito. Su empresa se declaró en quiebra. Luego de un año, Heinz intentó de nuevo trabajar con los condimentos y se unió a su hermano y un primo para crear una nueva empresa con la salsa de tomate como buque insignia. Esta vez funcionó y pudo invertir en diferentes sabores.

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