5 eficaces ejercicios que potenciarán tu cerebro según el gran Steve Jobs

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Steve Jobs, fue un genio que vio la necesidad de ejercitar su cerebro utilizando esta técnica:

“Si te sientas y sencillamente te observas a tí mismo verás lo inquieta que está tu mente. Cuando intentes tranquilizarla, la situación sólo se pondrá peor.  Si al cabo de algún tiempo lo logras, se abrirán ante tí las cosas más sutiles. Tu intuición se hará más aguda, tu visión será más clara y serás consciente de tí mismo en el tiempo, en ese momento específico, aquí y ahora. Tus pensamientos se harán más lentos, tu conciencia se ampliará y verás muchísimo más allá de lo que veías antes.”

La meditación que realizaba se basaba en los 5 siguientes pasos. Indudablemente te recomendamos realizarla:

  1. Siéntate en la pose de flor de loto en un lugar apartado y silencioso. Intenta hacerlo sobre una almohada plana para evitar la tensión en la espalda. Empieza a respirar profundamente. Cierra los ojos y escucha los pensamientos que vienen a tu mente: el trabajo, la casa, el televisor…todo esto no es más que un banal parloteo de tu así llamada “mente de mono”. No intentes deternlo, al menos no ahora. Limítate a observar cómo tu mente pasa de un pensamiento a otro. Repite este ejercicio 5 minutos al día durante una semana.
  2. Sin intentar amainar o contener el curso de tus pensamientos, intenta dirigir tu atención a tu “Mente de buey”, es decir, a la parte de tu mente que piensa con tranquilidad y despacio. La “mente de buey” sólo observa el mundo que la rodea. No lo juzga, no busca encontrar el significado, sólo ve, escucha y siente. La mayoría de la gente ni sospecha de su existencia aunque a alguien puede revelarsele en un momento de tribulación, cuando la “mente de mono” se ve obligada a callar. Incluso mientras estamos completamente a merced de nuestra “mente de mono”, de sus órdenes (“pronto”, “hazlo”) y sus sobresaltos, la “mente de buey” sigue su silencioso, paciente y minucioso trabajo.
  3. A medida que empieces a ser consciente de tu “mente de buey” pídele que detenga de a pocos el ir y venir de la “mente de mono”. A Jeffrey James, por ejemplo, le ayudaba la siguiente técnica: imaginaba a un buey que iba tranquilamente por un camino y el mono, como hechizado, se quedaba dormido. No te sientas mal si de vez en cuando el mono en tu mente se despierta, los monos son así. Descubrirás que cada vez con mayor frecuencia el mono descansará en vez de saltar errante por tu mente.
  4. Luego de haber calmado a tu “mente de mono” continúa centrando tu atención en tu “mente de buey”, tu respiración se hará más lenta. Sentiras en tu piel el roce del aire. Es posible que sientas cómo corre la sangre por tus venas. Si abres los ojos verás que el mundo a tu alrededor te parecerá algo diferente, nuevo e incluso algo extraño. Verás que por ejemplo la ventana no será más que un cuadrado lleno de luz, no algo que requiera ser abierto o cerrado, reparado o limpiado. Sencillamente existe aquí y ahora. Como tú mismo, aquí y ahora.
  5. Para alcanzar este estado necesitarás de algún tiempo. Pero si has hecho todo correctamente no sentirás el paso del tiempo que habrá pasado desde el momento cuando iniciaste hasta ahora. Poco a poco, día a día irás aumentando la duración de la meditación y aunque te parezca asombroso sin importar cuánto dure, ya no sentirás el paso del tiempo.

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