Resultado de imagen de niña madre

Ads

Hija, la sociedad quiere que seas una niña buena, obediente, dulce y bondadosa. Yo te digo que lo seas también, pero no te encasilles solo en eso, has lo que quieras, aprende a tener valor, a responder si alguien quiere imponerte algo injusto y a creer que puedes alcanzarlo todo. Que nadie te impida soñar, tú eres grande.

La niña buena se queda en una esquina sin moverse, todo lo que se le presenta lo atiende en silencio. La niña dócil escapa a su mundo salvaje y vive mil aventuras a escondidas. Esos adultos que pasan ante ella alaban tu bonito peinado y su vestido. Al querer saber algo de ella se dirigen a los padres nunca a la niña, sin preguntarle qué le gusta, qué odia, qué sueña, quién quiere llegar a ser.

Este mundo solo nos etiqueta y nos invita a seguir patrones establecidos. Reforzamos la pasividad, la obediencia, el silencio y el valor de la apariencia física de la niña, cuando deberíamos hacerla creer que ella es capaz de hacer todo lo que se le proponga desde cualquier circunstancia. La educación tiene que estar libre de prejuicios, dejar de lado las etiquetas de género y potenciar la nobleza innata del ser humano que lleva cada niña. Ella puede ser lo que ella quiera y punto.