Dar sin recibir nada a cambio es algo que muy pocas personas pueden desarrollar. Estas personas no dan por recibir una retribución inmediata, sino porque está bien hacer algo por tus semejantes. Nunca te arrepientas de dar todo por alguien. Aunque no lo valoren, el día de mañana tú lo olvidarás y volverás a darlo todo. Sin embargo, ese alguien te recordará cada vez que alguien le falle.

Hoy en día no abundan demasiado esta predisposición de querer ayudar. El dar sin esperar nada del otro. El dar por el simple hecho de sentir la satisfacción de dar. Cuando damos esperando algo a cambio no estamos dando nada realmente. La verdadera recompensa es ver en los ojos del receptor esa mirada de satisfacción y gratitud. El poder hacer al otro feliz es lo mejor que puede recibir el que da.

Nunca debes dejarte morir solo porque te mostraron el lado malo de la vida, sabemos que es difícil confiar, pero realmente el amor es una aventura fascinante que te renueva y reconstruye el alma. Si deseas conocer como eres y que tanto puedes dar por alguien ajeno a ti ama con fuerza. De lo contrario habrás matado tu corazón. Que una mala experiencia tampoco sea motivo para ser infeliz, que esto no te detenga y prosigas disfrutando porque así es esto, al principio es desgarrador y después es verdaderamente asombroso.