Peor es que ser una persona miserable, es ser una persona mediocre. Cuando te quedas viviendo una existencia sin pena ni gloria, estás atrapado en una zona de confort que te hace sentir lo suficientemente cómodo como para no sentir la necesidad de arriesgarte, pero que tampoco te impulsa a seguir ningún reto. Te vuelves una especie de fantasma. A veces es la vida la que te empuja hacia estas circunstancias, pero muchas otras veces el problema está en creencias tóxicas que internalizamos sin darnos cuenta. Ten cuidado de estas:

  1. Lograré lo que quiero porque lo merezco: Las cosas no llegan simplemente porque “seas bueno”, hay millones de personas igual de buenas que tú en el mundo. Para conseguir lo que quieres, tienes que trabajar duro. Si te sientas a esperar que las cosas simplemente pasen, te sentirás decepcionado.
  2. Si no me arriesgo, no pierdo: La verdad es que no arriesgarte puede hacerte perder grandes oportunidades. Quedarte en tu zona de confort no siempre es la mejor alternativa.
  3. Tengo talento, el éxito llegará solo: Tener talento no es garantía de que las cosas funcionarán. Tienes que trabajar duro por lo que quieres. Además, el talento es nada si no eres consistente en lo que hacen. Las personas exitosas del mundo seguro tenían a una contraparte, alguien más talentoso que ellas, pero jamás los conoceremos porque no trabajaron para ampliar sus talentos.
  4. Solo necesito dinero para empezar: Millones de personas han estado en esa situación, tienen un sueño y necesitan conseguir financiamiento para terminar de lograrlo. Esas personas hacen hasta lo imposible por conseguir préstamos. Si todo lo que tú estás haciendo es esperar a que llegue el dinero, nunca lograrás nada.