El físico norteamericano Richard Feynman, que gano un premio nobel en su área, era conocido como el “gran explicador”, ya que le encantaba explicar procesos complejos de forma sencilla.

Einstein dijo en una oportunidad “lo que no seamos capaces de explicar con un vocabulario sencillo, no lo hemos entendido”.

De eso se trata el método Feynman, de poner a funcionar a la intuición para determinar el concepto sobre algo o alguien fácilmente, sin necesidad de que exista mucho conocimiento previo.

En el mundo, lo seres humanos generalizadamente son malos para entender conceptos abstractos y allí viene el porqué es importante utilizar la analogía y los ejemplos para comprenderlos.

El método Feynman sirve como una herramienta para el fácil entendimiento y también para ejercitar la memoria a través de la repetición, de estímulos visuales, auditivos, sensoriales, además del estudio o la lectura.

Para poder potenciarla al 1000%, es necesario llevar a cabo varios pasos de este método.

El primer paso es vital al momento de estudiar o leer, ya que se necesita entender el concepto de lo que se estudia y por el simple hecho de leer no se entiende lo que trata de decir, la idea es internalizar lo que se lee.

Seguido de esto, el segundo paso consiste en decir con sus propias palabras el o los conceptos tal y como si se le estuviera explicando a un niño.

El tercero, es repetir el paso numero dos pero ya de forma más seria y concreta para llenar los espacios de la explicación hecha en primer lugar.

La explicación debe ser simple como para que un niño pueda entenderla pero a su vez debe ser compleja para el entendimiento a profundidad de los adultos.

Si ya se está cómodo con las definiciones hechas, se debe volver a intentar explicar todo nuevamente para que quede fijado en la memoria.

El cuarto paso se trata de pulir la explicación y se le añaden ejemplos de la vida cotidiana para poder hacer analogías. Si la idea expresada con analogías queda bien fijada, el cerebro la procesa como un recuerdo, guardándolo como si fuera un computador.

En donde la memoria a corto plazo es la memoria RAM porque guarda la información inmediata de forma temporal y la información bien aprendida pasa a ser guardada como un archivo en la memoria a largo plazo, para que sea posible recuperar la información cuando sea necesario.

La memoria de los seres humanos no funciona igual que un computador, pero las analogías sirven como un mecanismo de refrescamiento de la memoria para desempolvar la información que esta almacenada en el cerebro.

Si se aprende a hacer uso de ellas realizando comparaciones con ejemplos de la cotidianidad, será más fácil comprender los conceptos acerca del entorno que los rodea y de esta forma, es posible que la memoria a largo plazo se mantenga en constante actividad y se fijen permanentemente los conocimientos que se vayan adquiriendo. Todo es cuestión de ejercitarlo, y adaptarlo al estilo de vida de cada persona.