El haiku se define como un género poético que tiene procedencia japonesa. Según su tradición, son versos que se conforman sin rima de 5, 7 y 5 silabas.

La inspiración de estos grandes y hermosos versos nace en la emoción del momento, en la conexión con la naturaleza y con el asombro. La tradición japonesa se específica en desnudar el alma para así, beneficiar la pronta recuperación, reducir el coraje, valor y resistencia.

Por su gran influencia catártica y liberador, es una increíble herramienta psicológica que le da gran utilidad.

Muchos expresan que la mente es como un museo enorme, donde se amplía incontables salas con imágenes distorsionadas. Conseguir congruencia a lo que ahí se muestra no es sencillo. Por ello, muchas veces puede ser útil para diferentes técnicas artísticas, hallar el sentido en medio de un gran caos y la tranquilidad en medio del ruido

Un poeta llamado Matsuo Basho, afirma que es un camino que ya nadie recorre salvo el mismísimo crepúsculo.

El objetivo principal de los versos haikus, es mirar lo universal de manera inocente y pura, como si de un niño se tratase, transcender de lo cotidiano y ordinario a lo inexplicable e increíble y apagar por un momento al pensamiento obsesivo y consumidor, para lograr quedar enamorados en la euforia del momento.

Para la mayoría, es como observar al mundo atreves de un cristal, crear una conexión con un momento en concreto para lograr tener una perspectiva diferente y más intensa.

¿Cómo se puede escribir un haiku?, pues muy sencillo; Matsuo Basho es un poeta muy reconocido y considerado uno de los mas importantes del periodo Edo de Japón y una de las personas que logro de manera impactante, popularizar  el uso del Haiku.

Haciendo caso a sus palabras, un buen verso es aquel que puede lograr captar la esencia de un momento, de la propia naturaleza y sobre todo, la del alma.

Si se quieres introducirte en el mundo de este arte terapéutico, seria de mucha influencia las siguientes indicaciones. Esta demás decir que su uso real, eso sí, llega con el tiempo y con la práctica, justamente en el momento en el cual se deja de pensar en las normas y la estructura para simplemente, liberar y expandir los campos de la mente.

  • El Haiku no tiene rima ni título. La métrica ideal del haiku está establecida por 5 sílabas en el primer verso, en el segundo 7 y 5 en el tercero.
  • Los verbos están de más, porque no hay movimiento, sino la idea de capturar una emoción.
  • El verbo “ser” no debe relucir, ya que, se sobreentiende.
  • Se suele anexar una mención a la naturaleza, a la estación que se este viviendo.
  • El haiku es algo sumamente personal, algo que solo pertenece a la persona que lo redacta. Por tanto, no se debe plagiar, ni usar recursos simples o imágenes sencillas… Un buen verso demanda intimidad, conciencia y autonomía emocional.