Es usual querer compartir con regularidad con aquellas personas con las que has creado un fuerte lazo de afecto y amor sin importar si nos referimos a familiares, amigos o parejas.

 

Psicológicamente estar cerca de aquellas personas que amamos nos causa gran influencia en nuestro bienestar y seguridad, sin embargo numerosos psicólogos afirman que extrañar también nos brida una serie de ventajas que pueden llegar incluso a tener mayor impacto que el estar con regularidad cerca de esas personas importantes en nuestras vidas.

 

Está demostrado científicamente que el extrañar a quienes amamos tiene un fuerte impacto tan beneficioso como el de compartir con ellos. Esto se debe a esencialmente nos ayuda a fortalecernos sentimentalmente pues, creamos un vínculo entre nosotros mismos que nos brinda apoyo en nuestras relaciones interpersonales.

 

En primer lugar, el no pasar tanto tiempo con las personas que amamos nos ayuda a fortalecer ese vínculo afectivo entre ambos. Dicho vínculo resalta pues, nos hace entender que la relación, en efecto, se base en amor y no solo algo derivado a la costumbre de compartir repetitivamente con esa persona.

 

Cuando estamos lejos de las personas que amamos sentimos un vacío que inconscientemente  nos motiva a valorar más la compañía de esa persona y añorar poder estar cerca a la brevedad posible. De esta manera, al momento del reencuentro sentimos el más profundo sentimiento de felicidad que no deriva solo de la costumbre de hacerlo. Es por ello que sentir tristeza o cierto vacío al no estar cerca de alguien a quien amas es la más sincera señal de la existencia de un verdadero sentimiento de amor por esa persona que no se basa en la costumbre.

 

Por otra parte, el no estar cerca de aquellas personas que amamos nos ayuda a comprender el valor de la soledad. Nos enseña a mantener un equilibrio emocional en el cual no solo dependemos de la compañía de otros sino que somos personas totalmente independientes. Al extrañar a otros se aprende a llenar ese vacío que se siente por no tener a alguien cerca de una manera independiente sin sentir la necesidad de depender de alguien más para ser feliz.

 

En último lugar, el extrañar a las personas que amamos nos incentiva a ser personas más fuertes emocionalmente. Esto se debe a que nos da la capacidad de adaptarnos y desarrollarnos en nuevos entornos en los que no necesites a nadie más que solo a ti mismo para darte apoyo y seguridad en caso de que nos cuentes con alguien para hacerlo.

Es por ello que el tiempo que no pases cerca de las personas a quien amas es tan importante como el tiempo que compartas con ellos. Se debe de crear un equilibrio en el tiempo que pasamos con esas personas especiales para nosotros para abrirnos a nuevos horizontes  en donde el extrañar a alguien no represente únicamente tristeza o nostalgia, sino que sea una nueva oportunidad para fortalecer la confianza en nosotros mismos.